#OlenaRevolution

"Una historia de Amor de Cuento"

LA HISTORIA REAL ENTRE OLENA PIDLUBNA Y VÍCTOR PAN

Soy abogado y al fallecer mi padre enfermé, coincidió con la crisis de 2007-2008, tenía mi propio despacho, con 31 años y 2 años de experiencia monté un despacho, lo mío no es normal. La cuestión es que enfermé: Trastorno esquizoafectivo tipo bipolar, o sea, siempre he estado loco. No fui diagnosticado hasta unos años después es un diagnóstico que suele tardar unos 6 años. Entre que no sabían lo que tenía, la depresión y la cocaína lo perdí todo, mi ex mujer se fue embarazada de mi hijo Víctor Gabriel, al que no conozco más que por videoconferencia. Lo amo, es precioso, bello y bondadoso.

En mi periplo por instituciones psiquiátricas he conocido a gente maravillosa, amigas y amigos que me quieren y a los que amo. Pero voy al lío. En navidades de 2018, ingresé por un brote psicótico, como siempre en el Hospital Universitari de la Vall d'Hebron (HUVH), en Barcelona. Allí me ducharon las enfermeras porque había hecho un crash, sólo estaba de pie por los efectos de la cocaína, la cual me comía por pereza, ya ni me hacía rayas, le daba bocaos' a la roca, compré 130 grs. quería matarme. Ese era el plan: morir.Estuve un mes de fiesta yendo de putas cada día y hasta el culo de coca y peté. Los días eran de 72 horas y las noches de 24. Me fundí un préstamo de ING direct de 14.000€ en ese mes.

Después de estar una noche en el HUVH me pasaron a Sant Rafael, un hospital pequeño que está al lado. Allí conocí a Olena, una psiquiatra ucraniana preciosa, me enamoré de ella el primer día que la vi y ella de mí. Yo había ido al hospital buscando una atenuante o incluso una eximente, en mi locura me obsesioné con eso. La cuestión es que le rompí la jeta al que fuera mi mejor amigo por desagradecido, grosero y cobarde. Jose (sin acento), ese es su nombre, empezó a ponerle los cuernos a su mujer y le registraba el móvil, se buscó una amante y se la llevó a vivir a su barrio, todo el mundo lo sabía, eso y humillaciones peores a la madre de sus 2 hijas que por respeto a Ángela no enumero. Un mierda. Le metí 3 ó 4 puñetazos pasadísimo de farlopa en la puerta de su casa y le dije a Ángela, su mujer, que estaba enamorado de ella, lo cual era mentira, lo hice porque la chavala estaba fatal, humilladísima y creí que eso la haría sentirse wapa y deseada, joder, Ángela es bonita y buena gente, no merecía semejante traición. Ponerle los cuernos a tu mujer está bien, no pasa nada si lo haces bien, pero aquello fue un atropello.

Total que me fui tras pegar a Jose, al Hospital de Sant Rafael, iba tan pasado de coca que me equivoqué, tenía que haber ido al HUVH para que ellos luego me derivaran a Sant Rafael, pero quería ver a Juan, un auxiliar amigo mío muy majo. Estando en Sant Rafael me atendió una doctora preciosa, Olena, ella me atendió con el Dr. Collazo, que creo que es el máximo responsable de la planta de psiquiatría, les expliqué lo de Jose y Ángela. Me dijeron que tenía que ir a HUVH, yo llevaba 3 días sin dormir comiendo sólo cocaína y hablando y gritando solo, había hecho una sobredosis de cocaína y un brote psicótico a la vez, toma ya. Me dijeron que sólo me mantenía en pie por la coca. Les dije que no podía andar más, el HUVH está al lado, pero no podía con mi alma, al final Olena y el Dr. Collazo, flipa, me acompañaron andando por un atajo al HUVH, me metieron directo en psiquiatría donde, como decía, una enfermera que conozco de otros ingresos me tuvo que duchar porque no era capaz de concentrarme en pasarme la esponja por el cuerpo.

Al otro día me pasaron a Sant Rafael a la unidad de agudos y adivinad quien era mi doctora. Síiiii, era Olena, con sus preciosos ojos azules y su acento ruso. Empezó a pasarme consulta una vez al día y así fue como nos enamoramos, yo estaba maníaco no paraba de hablar y le decía que era rapero y que iba a viajar por todo el mundo con mi música, yo no sé ni cantar pero me gusta mucho el rap. Ella se partía conmigo, a carcajadas, no lo podía evitar pese a ser mi psiquiatra, empezamos a hablar y hablábamos de literatura, música, cine, de nuestros años de universidad, yo también he estudiado muchos años, soy una máquina estudiando y preparo unas demandas que lo flipas, fui a la Pompeu Fabra, la mejor universidad de Derecho de España.

Aquello no era normal, pero es que yo soy un tarado, hablo mucho y muy rápido, y maníaco peor. Total que en aquellos encuentros buscábamos cosas en internet, Olena me contó que tenía un hermano, que en sus años de universidad compartía piso con una chica que estudiaba arquitectura, me dijo que le parecía la carrera más difícil que hay por la dificultad de los proyectos que tenían que hacer. Hablábamos mucho, aunque yo más. En uno de sus encuentros se me escapó y le dije que tenía mucha hambre y ella, tan bella, me regaló una pera, su almuerzo, esa mujer es divina y merece esto y más.

Tras salir de mi encierro, en otro brote, me iba por las noches con Brahim un amigo que conocí en un comedor social y al que me llevé a casa, pues en ese tiempo íbamos al Port Olímpic de Barcelona, él iba a ver a gente y yo me iba a las entradas de los clubs a hablar con extranjeras en inglés, me encanta practicar el inglés y me encantan las mujeres. A todas les hablaba de Olena, estaba enamoradísimo de ella. Entonces un día dije, tío tú eres un crack, tanto hablando, como escribiendo, te puedes hacer a la mujer que quieras, cualquiera, mejor céntrate en una mujer que te guste y tírale los trastos a muerte. En la primera que pensé fue en Olena, bueno pensé en Shakira pero me sabía mal por Piqué, que me cae muy bien. Así que decidí tirarle los trastos a Olena, a saco.

No tenía ordenador, así que iba a la biblio con los datos de brahim y los míos y tenía 4 horas. 4 horas durante las cuales me ponía Paraísos Artificiales, la canción que me pongo para recordar a Olena, de los Chikos Del Maíz y le escribía un libro a mi hijo y a Olena. Maníaco perdido. Entonces empecé a enviarle cartas a Olena a través del formulario de contacto del hospital. Le ponía: para la Dra. Olena 4ª planta y le mandaba cartas preciosas en que le contaba mi vida y le hablaba de libros, música y cine.

La tía no contestaba, entonces hice un blog, pobre, ella no sabe nada de informática, en él colgué unos 10 poemas, que he perdido, dedicados a ella. En aquella época cobré un salario de un curro de mierda como tele-operador y con el dinero el día de los enamorados le mandé al hospital a Olena 13 rosas, bombones para sus compis y una nota donde podía ver la dirección de su blog y le pedía que lo mirase. Como no sabía que yo podía ver el número de visitas del blog se metió, la curiosidad mató al gato. Se metió, y vaya si se metió, sólo en uno de los poemas se metió 20 veces y todos los poemas fueron leídos como mínimo dos veces. Sólo ella y sus compañeros sabían de ese blog, lo creé para ella exclusivamente.

Olena llamó a mi psiquiatra para decirle que estaba muy enfadada conmigo porque la estaba acosando. Mentira, sólo recibía correos electrónicos que mandaban los informáticos. Cuando recibía algo de la dirección de informática, ya sabía que era yo, pero ella tiene miedo, tiene unos 35 años, es joven, teme por su trabajo y por su reputación. Total que a mi psiquiatra, yo estaba maníaco, le dije la verdad: que Olena se había metido en todos los poemas y que había uno con casi 20 visitas del mismo usuario. Estaba maníaco y le metí una trola, le dije que tenía su IP y que sabía perfectamente cuando accedía a mi web. Mi psiquiatra hablaría con ella y se lo contaría. No se volvió a meter, supongo que cogió miedo. Ahí la cagué.

Me la encontré en la calle un día y le robé 2 besos. Me preguntó cómo estaba. Le pregunté por las flores, me dijo que no había estado bien mandárselas. Me trató muy sería, le dije que le seguiría escribiendo y me dijo que le parecía bien. Cada 2 ó 3 meses le escribía una carta, cartas que, no está bien que yo lo diga, pero eran preciosas, guardo algunas, se las escribía en Word y las mandaba por el formulario del hospital, primero, y luego las imprimía y se las llevaba personalmente o por correo, cuando tenía dinero para un sello o dos, porque eran muy largas y pesadas.

En mis cartas siempre me despedía con un con un: con todo el cariño, respeto y admiración, la chavala lo flipaba seguro. Robaba fruta y se la llevaba al Hospital, nunca me atendía, a pesar de que sus compañeras siempre iban a buscarla. Sus compañeras me trataban súper bien, ellas sabían que le gusto y que le hago bien, aunque ella lo niegue. Una de las enfermeras una vez que le llevé una caja de fresas, porque tenía algo de dinero, con 2 aguacates, 1 platano y un mango, Meritxell, una enfermera, me dijo: por Dios Víctor donde has robado una caja entera de fresas jajaja le expliqué que la había comprado.

Un día hice un arroz con gambas y se lo llevé a la hora de comer, Olena siempre come algo de fruta y a deshoras. Por eso le llevé comida. Un compañero suyo Juan es amigo mío, un auxiliar, estaba con ella cuando le llevé el arroz y yo estaba en la puerta, se ve que ellos dos estaban juntos y ella le dijo a Juan, refiriéndose a mí: este chico es muy inteligente, yo estaba fuera. Podría rogarle a Juan y él me daría su paradero pero quiero casarme con Olena e igual que con la mamá de Víctor Gabriel quiero que tenga una historia preciosa que contar a todos, porque ella es especial. Lo que no le contó a Juan fue que le envié un libro cortito en que explicaba mi vida junto con todos sus poemas y otros poemas. Eso se lo calló. Le llevé dos copias una para ella y otra para sus compañeros de hospital y se llevó las 2. Ese libro luego lo alargué y es hoy en día mi libro Carta a Víctor Gabriel y Olena. Es una carta a Olena y mi hijo explicando mi vida y dando consejos morales a mi hijo. La gente dice que es demasiado duro, que cuesta leer porque tiene muchos golpes, uno tras otro. No sé, es mi vida, no puedo hacer mucho al respecto. Juan compró mi libro cuando lo auto-publiqué y Olena se negaba rotundamente a leerlo, porque me niega, aunque ya tenía como digo, los 4 primeros capítulos y sus poemas.

Es mentira, seguro que lo ha leído y releído. Entonces, Juan, que sabe que estoy loco por ella le leía fragmentos, me lo dijo. Me hizo mucha ilusión. Hace poco fui a llevarle su libro en papel, dedicado, porque no se lo había llevado aún, y me llevé la sorpresa de que ya no trabaja allí. Le he perdido la pista. Ella tiene mucho miedo a sus sentimientos, es muy responsable y recta. Cree que lo nuestro no está bien, cuando es precioso. Podrías pensar que la estoy acosando. Tengo 44 años, llevo bajando bragas, desde los 8 y sé perfectamente cuando una mujer está enamorada de mí y Olena lo estuvo, lo está y lo estará. Además la tenía a 3 paradas de metro e iba cada mediodía a comer al comedor social que hay en su hospital y jamás hice nada por importunarla, mucho menos acosarla o presionarla, no lo iba a hacer ahora.

"And you can tell everybody, this is your song, It may be quite simple, but now that is done, I hope you don't mind, I hope you don't mind, that I put down in words how wonderful life is while you're in the world" Elton John